06 diciembre 2009

Pequeños rincones de la paz y del sosiego

Tavira es el reducto de paz y tranquilidad que mi alma necesita. La descubrí con mi novia y me place volver con ella siempre que puedo, como si tuvieramos amigos o familia en esta ciudad, parecida a un pueblo, y volviesemos aquí a verlos ocasionalmente.
Me gusta contemplar la tranquilidad pasmosa de sus calles, quizás no resistiría vivir aquí todo el año, pero desde luego pasar unos días como este puente no deja de reconfortarme cada minuto que permanezco aquí.
Hace ya seis años exactos que vine por primera vez, y no había grandes diferencias a ahora: la gente tranquila con cara triste y solitaria, sus ropas demodé en España, un estilo de vida basado en compartir los cafés y las cervezas en los bares, y un turismo claro y manifiesto por la tez de nuestras caras en comparación a lo oscurecido de los semblantes de estos marinheiros fuertes.
Un cambio brutal, el que me lleva a estar sentado en la plaza principal mientras que escucho el hilo musical de la ciudad que a través de pequeños altavoces estratégicamente situados calman los espíritus de los caminantes, ha sido la incorporación al siglo veintiuno, con una red wi-fi gratuita para todo aquel que guste de conocer el mundo exterior.
Desde mi punto de vista, y sonrío cuando lo pienso, poco más necesitaría un periodista de raza para con una mochila a la espalda y unas condiciones laborales decentes poder realizar una labor de "contador de historias", un periodista de viajes, tal vez lo que muchos soñamos un día ser y no pudimos al darnos cuenta de que la realidad es mucho más lamentable. La agenda de los medios está llena de cosas que hay que contar, como política y fútbol, que interesan a unos pocos estúpidos que por un lado u otro sienten que su intelectualidad o su vulgaridad se alimenta del interés del resto del grupo en esos temas. Sin embargo estar aquí y saber como Manuel sale a pescar para ganarse la vida, mientras que Marcela cocina sopas para ganarse el sueldo gracias al nuevo centro comercial, o Felipe Luiz que vende castanhas a los paseantes compaginando así su pensión con unos eurillos extra detiene su carro para falar cum vocé es todo un lujo que pocas personas dicen que se pueden dar, y para el que ningún periodista sería pagado.
Me maravillo querido amigo que lees de estar aquí sentado haciendo una de las cosas que más me gusta hacer, contar historias, mis historias, desde el asiento de un parque de un lindísimo rincón tranquilo de Portugal. Y es que, como decía aquel, la vida puede ser maravillosa. Aunque yo añadiría, si sabes cómo hacer que suceda.

01 diciembre 2009

Pérdidas de tiempo

Lo absolutamente particular de lo que calificamos como perder el tiempo es extraordinario. A mis jefes les resulta inconcebible que yo, que tengo cierta velocidad en maecanografía, me pase escribiendo a mis clientes una buena parte del tiempo, ya que estiman que la gente hace como ellos, no leer los mails que se les manda y llamar por teléfono.
En mi opinión, trabajamos cada vez más sin horarios ni lugares, y se agradece una explicación algo mayor cuando no se quiere llamar por teléfono. La paradoja de hoy ha sido que esos que me tachan de perder el tiempo en escribir se han jactado de su pericia y experiencia haciéndonos perder el tiempo de manera soberana a cuatro personas más de hora y media. El jefe siempre será el jefe, pero lo que resulta lamentable es que cuando ellos no tienen nada que hacer se convierten en dueños y señores, ladrones de tu tiempo, pero después se van, orgullosos de sus discursitos, y tú que eres responsable y no ganas por estar, sino por hacer, te quedas hasta horas intempestivas con la sana intención de cumplir con tus obligaciones.
Actualmente la situación está así, y como las personas se superponen unas a otras por mera jerarquía aunque no exista otro valor, esto es como Cádiz y aquí ¡hay que mamar!
Prefiero emplear mi tiempo en escribir esta reflexión en tres minutos que oir sandeces donde no hay nada de valor que decir.

29 noviembre 2009

De bestseller y otras historias

Acabé ayer el último libro de Dan Brown, un señor que conecta conmigo y con otra mucha gente en el mundo, porque cuenta cosas en sus libros, tal vez nada trascendentes y con poca base realista, pero sin duda entretenidos cuando consideras la literatura un arte entretenido o con el propósito de entretener, y no un poso de sabiduría que se perderá con los años sea cual fuera la temática, puesto que las generaciones del universo pasado y futuro son tan diferentes como los días y las noches.
El concepto de bestseller confunde a los que se consideran mejor que los demás, pensando que lo que es bueno para la mayoía no puede caberles entre su abanico de gustos refinados, pero sí que puede, y de hecho no hay nada más compartido que la crítica sobre los mismos, sobre todo porque merced a sus grandes ventas se convierten en ejemplares de "obligada lectura".
Yo he recibido un regalo de un gran amigo y me ha hecho feliz durante muchos momentos de este mes, de este año, de esta vida y de mi humilde existencia, y con eso me basta.

22 noviembre 2009

Mi primer jamón

Hay gente que se jacta simplemente de sacar su carnet de conducir, de ganar su primer millón (cuando había pesetas, claro), o de hipotecarse. Hay cosas de las que yo no puedo congratularme, pero ayer me compré mi primer jamón de bellota, y eso, para una persona humilde y con los tiempos que corren, es algo verdaderamente reseñable, no tanto épico como de valor mundano, pero digno de mención.
Mi jamón es salmantino, tardé más de media hora en elegirlo, y me costó lo que una persona normal gana en más de tres días de trabajo, así que para mi es muy especial, lo estoy cortando con cariño y saboreándolo en el paladar. Nunca he apreciado el sabor de una cosa como esta, pero ahora me ha llegado uno de esos momentos donde sabes paladear lo bueno hasta puntos antes ignorados, ya que cada vez son menos las tan sabrosas porciones que se le arrancan a la vida.
Antes de Navidad mi jamón ha llegado a mi casa, y con él la felicidad liviana y frugal para los míos y para mi. Carpe diem.

15 noviembre 2009

La Paradoja Informativa

Acabo de ver en informativos telecinco dos noticias consecutivas. la primera decía que los jubilados de Jaén, debido a sus bajas pensiones, aún andan por los campos labrando la tierra para conseguir un complemento a su pensión. A continuación, en Madrid le han dado 8.000 € a una chica por ser la más rápida en apretar las teclas de su teléfono móvil y mandar un mensaje de texto.
Que me explique alguien esto porque por más que pueda darle vueltas no entiendo nada.

02 noviembre 2009

Best regards from Bristol and Bath
























































Jerez y mis 28


No todos los días se cumplen años, ni todos los días después de cumplir con todos y no quedarte ganas de nada te llama un amigo y te ofrece el mejor de los regalos, el de su amistad sincera.



Este fin de semana me han pasado esas cosas y he tenido momentos mágicos. He vivido la emoción de cumplir la edad en la que ya hasta yo mismo me considero de verdad adulto disfrutando de la embriaguez de un niño con la familia, el fútbol, los amigos, las copas... no puedes dejar de hablar de trabajo con la gente, ya que ocupa una gran parte de tu vida, pero ahora de verdad es sólo un medio de vida y no una obsesión compulsiva, sobre todo porque conoces experiencias de gente que de veras tiene motivos para quejarse y tiene alegría de vivir hasta desbordar.


La victoria sevillista, la alegría de beber y vivir, los momentos de inspiración entre los amigos de mis amigos... esa es la noche jerezana, vivida "de sevillanas maneras", como dicen por ahí, y con arte, mucho arte de gente que sabe tomarse las cosas como se sienten, y no tanto como se piensan. Bondad la de mi amigo, infinita. Clase la de su corazón, insuperable. Para todo lo demás... Sevilla.