Este año ha sido mejor en cuanto a resultados en Sevilla, probablemente porque ante la necesidad y el hambre la gente ha llevado al programa a clientes que no debieran haber sido invitados. En cualquier caso, todo el mundo sabe que los clientes no son eternos, y nadie sabe si de otra manera hubieran optimizado su inversión.
En definitiva, aparentemente bien desde fuera, muy presionados desde dentro, ha servido una vez más para avergonzarnos delante de propios y extraños y jugar a ser vendedores de mercadillo, con aquello de "me lo quitan de las manos" que tan mal queda entre personas de cierta formación. Muchos verán una oportunidad, otros un esfuerzo de poca recompensa. Algunos, sin más, un protocolo que debes cumplir cuando te lo imponen, y que parece ser estás condenado a sufrir por unos cuantos años, si es que aún permaneces dentro.
¿Será posible vender algo después a esos que fueron y no compraron?
18 octubre 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada